El Camino Estrecho y los Muchos Caminos
Jesús dijo, "Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella; porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan." — Mateo 7:13–14
Muchos creen que están caminando con Cristo porque pertenecen a una iglesia, siguen una tradición o llevan una etiqueta religiosa. Sin embargo, Jesús advirtió que muchos un día le dirán, "Señor, Señor," solo para escuchar, "Nunca os conocí" (Mateo 7:21–23). La tragedia no es la ignorancia—sino la autosuficiencia sin obediencia.
Definido por la Verdad, No por la Tradición
El camino estrecho no está definido por denominación, rituales o la aprobación de los hombres. Está definido por verdad, arrepentimiento y obediencia a la voz de Cristo. Comienza donde el yo muere—donde nos volvemos del pecado y lo seguimos, incluso cuando significa caminar solo.
"Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame." — Lucas 9:23
El Costo de Seguir
Las religiones del mundo ofrecen comodidad, multitudes y certeza—pero Cristo ofrece una cruz. El camino estrecho es solitario, incomprendido y costoso. Sin embargo, solo él lleva a la vida.
Caminarlo significa vivir como Él vivió—amando a los enemigos, perdonando libremente, negándonos a nosotros mismos, y obedeciendo la voluntad del Padre. Es el camino de los que han sido crucificados con Él (Gálatas 2:20), cuyos corazones arden por la verdad más que por la aceptación.
El Llamado a Todos
El llamado es el mismo para cada alma:
"Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame." — Lucas 9:23
Si escuchas Su voz hoy, no endurezcas tu corazón. Deja la multitud. Entra por la puerta estrecha. Camina el camino que lleva a la vida.