Cree. Arrepiéntete. Síguelo.

Discipulado — El Camino de Vida en Cristo

Dec 01 • Discipulado (cargando…)

Creer

Jesús comenzó su ministerio con un llamado que aún resuena hoy:

"El tiempo se ha cumplido —decía Jesús—; el reino de Dios está cerca. Arrepiéntanse y crean en las buenas noticias." — Marcos 1:15

Creer es más que admitir que Jesús existe: es confiar plenamente en Él y depender de lo que hizo por nosotros por medio de su muerte y resurrección.

"El que cree en el Hijo tiene vida eterna." — Juan 3:36
"Y este es su mandamiento: que creamos en el nombre de su Hijo Jesucristo." — 1 Juan 3:23

La fe no nace del sentimiento, sino cuando el corazón reconoce quién es Jesús: el Hijo de Dios, dador de vida.

"Estas cosas se han escrito para que ustedes crean que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que, al creer, tengan vida en su nombre." — Juan 20:31

Arrepentirse

El arrepentimiento no es solo tristeza; es un cambio de mente y de dirección: dejar el pecado y volver a Dios por la gracia que nos trae de regreso a Él.

"Que el malvado deje su camino… y vuélvase al Señor, que tendrá de él compasión." — Isaías 55:7

El verdadero arrepentimiento da fruto —no en perfección, sino en transformación.

"Produzcan frutos que demuestren arrepentimiento." — Mateo 3:8

Es la puerta a la misericordia y a la vida.

"La bondad de Dios te guía al arrepentimiento." — Romanos 2:4
"Si confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para perdonarnos y limpiarnos de toda maldad." — 1 Juan 1:9

Seguir

Seguir a Cristo es andar como Él anduvo: negarnos a nosotros mismos, tomar nuestra cruz y obedecer su voz cada día.

"Si alguien quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día y sígame." — Lucas 9:23

El discipulado no es un título, sino una vida de obediencia nacida del amor.

"Mis ovejas oyen mi voz; yo las conozco y ellas me siguen." — Juan 10:27

Perdonamos porque Él perdonó, servimos porque Él sirvió y amamos porque Él nos amó primero.

"El que afirma que permanece en Él, debe vivir como Él vivió." — 1 Juan 2:6

Práctica diaria

  1. Búscalo en la Palabra — Deja que la Escritura renueve tu mente y forme tu corazón.
    "No solo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios." — Mateo 4:4
  2. Ora sin cesar — Ora al Padre en el nombre de Jesús, con corazón sincero, y permite que el Espíritu Santo guíe tus oraciones.
    "Oren en el Espíritu en todo momento, con peticiones y ruegos." — Efesios 6:18
    "Lo que pidan al Padre en mi nombre, Él se lo dará." — Juan 16:23
  3. Camina en comunión — Reúnete con creyentes que aman la verdad y viven en santidad.
    "Y consideremos cómo estimularnos unos a otros al amor y a las buenas obras; no dejemos de congregarnos." — Hebreos 10:24–25
  4. Obedece y persevera — La fe madura mediante la obediencia.
    "Si me aman, obedezcan mis mandamientos." — Juan 14:15
    "El que persevere hasta el fin será salvo." — Mateo 24:13

Los que verdaderamente creen, se arrepienten y siguen son hechos nuevos.

"Si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas." — 2 Corintios 5:17