Jesús no solo revela la verdad. Él nos llama a Sí mismo.
Salvador y Vida
La Escritura revela a Jesús como Salvador y Vida:
"Le pondrás por nombre Jesús, porque Él salvará a Su pueblo de sus pecados." — Mateo 1:21
"En ningún otro hay salvación." — Hechos 4:12
La vida eterna se encuentra en Él:
"Dios nos ha dado vida eterna, y esta vida está en Su Hijo. El que tiene al Hijo tiene la vida." — 1 Juan 5:11–12
Jesús es Aquel que da y sostiene la vida eterna.
Cabeza y Señor de Su pueblo
Él también es la Cabeza viviente de Su pueblo:
"Él es también la cabeza del cuerpo, la iglesia." — Colosenses 1:18
Porque Jesús es la Cabeza viviente de Su pueblo, los creyentes no lo tratan como distante o ausente. Le pertenecen, confían en Él, lo invocan y lo siguen como Señor.
Sumo Sacerdote, Rey y Juez
Jesús también es nuestro gran Sumo Sacerdote, que intercede por nosotros:
"Tenemos un gran sumo sacerdote… Jesús, el Hijo de Dios." — Hebreos 4:14
"Él vive siempre para interceder por ellos." — Hebreos 7:25
Él reina como Rey:
"Rey de reyes y Señor de señores." — Apocalipsis 19:16
El Padre también ha dado el juicio al Hijo:
"Porque ni aun el Padre juzga a nadie, sino que todo juicio se lo ha dado al Hijo." — Juan 5:22
La salvación, la vida, la intercesión, el reinado, el juicio y el cuidado de Su pueblo están todos centrados en Cristo, según la voluntad del Padre.
Vengan a Él
Por eso Jesús nos llama a venir a Él:
"Vengan a Mí, todos los que están cansados y cargados, y Yo les daré descanso." — Mateo 11:28
Él también pregunta:
"¿Por qué me llaman: ‘Señor, Señor’, y no hacen lo que Yo digo?" — Lucas 6:46
Jesús no es solamente alguien a quien admirar o estudiar. Él es Aquel a quien debemos venir, confiar, escuchar, amar, obedecer, honrar, invocar y seguir.
En la Sección 1, puedes explorar más plenamente quién es Jesús: el Hijo amado, la revelación perfecta del Padre, Salvador, Vida, Cabeza, Señor, Sumo Sacerdote, Rey, Juez, y Aquel que envía el Espíritu Santo. El Padre dice: “Este es Mi Hijo amado… escúchenlo.” — Mateo 17:5