Una invitación respetuosa
Queridos amigos:
Escribimos con respeto, sinceridad y amor.
Las personas dudan de la existencia de Dios o rechazan creer en Él por muchas razones. Algunas consideran que las pruebas no son convincentes. Otras luchan con el sufrimiento o con el aparente silencio de Dios. Otras han sido heridas por la hipocresía religiosa, el abuso, la presión o las respuestas superficiales a preguntas serias.
No damos por sentado que quienes no creen sean deshonestos, inmorales o no estén dispuestos a buscar la verdad.
Las preguntas sinceras merecen una consideración sincera.
Nuestra invitación es sencilla:
Considera cuidadosamente a Jesucristo.
Examina Su vida, Sus palabras, Su muerte y la afirmación de que resucitó de entre los muertos.
El propio cristianismo afirma que todo depende de esta declaración:
"Si Cristo no ha resucitado, entonces nuestra predicación es vana, y también la fe de ustedes es vana."
La fe cristiana no se basa solamente en ideas reconfortantes o sentimientos personales. Afirma que Dios actuó en la historia por medio de Jesús de Nazaret.
Esta afirmación no merece ni una aceptación automática ni un rechazo apresurado.
¿Por qué considerar a Jesús?
Muchas personas admiran a Jesús como un maestro sabio o como un símbolo de compasión.
Sin embargo, los Evangelios lo presentan como mucho más que eso.
Jesús recibió a los rechazados, desafió la hipocresía religiosa, perdonó pecados, anunció el Reino de Dios y llamó a las personas a seguirlo.
Él dijo:
"Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie viene al Padre sino por Mí."
Él no se limitó a decir que conocía un camino hacia la verdad. Afirmó que la verdad y la vida se encuentran en Él.
También invitó a quienes estaban cansados:
"Vengan a Mí todos los que están cansados y cargados, y Yo les daré descanso."
Por lo tanto, Jesús debe ser examinado según Sus propias afirmaciones.
¿Fue malinterpretado? ¿Estaba equivocado en Sus afirmaciones? ¿O es verdaderamente más que un maestro común?
Esta pregunta no puede responderse simplemente admirando algunas de Sus enseñanzas morales mientras se ignora lo que Él dijo acerca de Sí mismo.
La historia y la resurrección
La mayoría de los historiadores de la Antigüedad aceptan que Jesús existió y fue crucificado bajo el gobernador romano Poncio Pilato.
Nuestras fuentes principales son las cartas de Pablo, los cuatro Evangelios, otros escritos cristianos primitivos y referencias posteriores de autores judíos y romanos.
Los escritores del Nuevo Testamento eran cristianos, pero eso no hace que su testimonio carezca de valor. Al mismo tiempo, sus escritos deben examinarse cuidadosamente y no tratarse como si fueran transcripciones modernas.
Lucas explica por qué escribió:
"Habiéndolo investigado todo cuidadosamente desde el principio, también yo decidí escribírtelo en una secuencia ordenada."
Los estudiosos continúan debatiendo las fechas, la autoría, las fuentes y algunos detalles de los relatos de los Evangelios. Los cristianos deben reconocer estas discusiones con honestidad.
La pregunta histórica central permanece:
¿Por qué los primeros seguidores de Jesús llegaron a convencerse de que Él había resucitado de entre los muertos?
Pablo registra una proclamación cristiana primitiva:
"Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; fue sepultado y resucitó al tercer día."
Luego menciona apariciones a Pedro, a los apóstoles, a Santiago y a más de quinientos creyentes al mismo tiempo:
"Después se apareció a más de quinientos hermanos y hermanas a la vez, la mayoría de los cuales aún vive, aunque algunos ya han muerto."
La referencia de Pablo a testigos que todavía estaban vivos muestra que presentaba la resurrección como una afirmación pública abierta a investigación, y no solamente como una experiencia espiritual privada.
La creencia en la resurrección no fue inventada siglos después. Estuvo presente desde los comienzos del movimiento cristiano.
Los Evangelios también informan de una tumba vacía y de encuentros con Jesús después de Su muerte. No todos los historiadores interpretan estos relatos de la misma manera. Algunos consideran que la tumba vacía es históricamente probable, mientras que otros permanecen indecisos. Las apariciones relatadas han sido interpretadas como encuentros reales, visiones, experiencias psicológicas o tradiciones que se desarrollaron con el tiempo.
Muchos de los primeros seguidores de Jesús enfrentaron oposición, encarcelamiento y persecución por proclamar Su resurrección. El Nuevo Testamento registra la ejecución del apóstol Santiago, mientras que el testimonio cristiano primitivo respalda firmemente que Pedro y Pablo también fueron ejecutados.
Varios otros apóstoles fueron recordados como mártires, y muchos estuvieron dispuestos a sufrir antes que negar aquello que creían haber presenciado.
Su sufrimiento no demuestra por sí mismo la resurrección, pero sí muestra que su convicción era sincera, pública y costosa.
Los cristianos no deben afirmar que todos los historiadores están de acuerdo en que Jesús resucitó. No lo están.
Pero tampoco es justo rechazar la resurrección simplemente diciendo que los milagros son imposibles. Eso presupone desde el principio que Dios no existe o que no actúa.
La pregunta sincera es:
¿Qué explica mejor los primeros testimonios, las apariciones relatadas y la transformación de los seguidores de Jesús? ¿Y podría la realidad incluir algo más que solamente procesos naturales?
Los cristianos creen que Dios levantó a Jesús de entre los muertos y lo confirmó como Señor.
Preguntas importantes
¿Hace la ciencia que Dios sea innecesario?
La ciencia nos proporciona un conocimiento extraordinario acerca de cómo funciona el mundo natural.
La fe en Dios nunca debe reemplazar la investigación científica.
Pero Dios no es presentado como otro objeto físico dentro del universo. La pregunta acerca de Dios se refiere a por qué existe el universo y por qué está ordenado de una manera que la razón humana puede comprender.
La ciencia estudia el funcionamiento de la realidad. Por sí sola, no resuelve todas las preguntas acerca del origen o el significado último de la realidad.
El cristianismo propone que el universo es comprensible porque procede de un Creador racional:
"En el principio Dios creó los cielos y la tierra."
¿Qué sucede con el sufrimiento?
El sufrimiento es uno de los desafíos más fuertes contra la creencia en un Dios amoroso.
La enfermedad, la violencia, el abuso, los desastres, la injusticia, el dolor y el sufrimiento de los niños no pueden responderse con frases fáciles.
La misma Biblia contiene clamores de dolor:
"¿Hasta cuándo, Señor? ¿Me olvidarás para siempre?"
El cristianismo no ofrece una explicación sencilla para cada tragedia.
Su respuesta central es Jesús.
El Evangelio afirma que Dios no permaneció distante del sufrimiento. En Cristo, experimentó rechazo, tristeza, injusticia, dolor físico y muerte.
Jesús lloró. Fue traicionado. Fue crucificado.
La cruz no explica cada acontecimiento doloroso, pero muestra que Dios no es indiferente al sufrimiento humano.
La resurrección declara después que la muerte y el mal no tendrán la última palabra.
¿Por qué Dios no es más evidente?
Algunas personas buscan sinceramente a Dios y, aun así, experimentan silencio.
No deberían ser acusadas automáticamente de orgullo o deshonestidad.
Incluso los escritores bíblicos preguntaron:
"¿Por qué escondes Tu rostro?"
El cristianismo enseña que Dios se ha dado a conocer mediante la creación, la conciencia, las Escrituras y, de la manera más plena, por medio de Jesucristo.
Sin embargo, esta revelación no elimina toda incertidumbre ni obliga a todos a creer.
Una oración sencilla y sincera podría ser:
Dios, si eres real, ayúdame a reconocer lo que es verdadero.
Esto no requiere que finjas que ya crees. Expresa una disposición abierta.
Considera a Jesús por ti mismo
Querido amigo:
No te pedimos que reprimas tus dudas ni que fabriques una certeza que no tienes.
Te invitamos a leer uno de los Evangelios y considerar sinceramente a Jesús.
Podrías comenzar con:
- Marcos, el relato más breve y directo;
- Lucas, que destaca la compasión y el contexto histórico;
- Juan, que se centra profundamente en la identidad de Jesús.
Pregúntate:
- ¿Qué clase de persona es Jesús?
- ¿Cómo trata a los débiles, a los culpables, a los orgullosos y a los rechazados?
- ¿Por qué perdona pecados?
- ¿Por qué invita a las personas a venir directamente a Él?
- ¿Por qué fue crucificado?
- ¿Qué creían Sus primeros seguidores que había sucedido después?
- ¿Qué significaría que realmente hubiera resucitado de entre los muertos?
Lee el Evangelio mismo, no solamente los argumentos de creyentes o escépticos.
Sigue las pruebas con humildad y permite que tus propias suposiciones sean cuestionadas.
También puedes orar:
Dios, si eres real, guíame hacia la verdad.
Ayúdame a ver a Jesús tal como verdaderamente es.
Dame valor para responder con sinceridad.
El corazón del mensaje cristiano es este:
Dios nos creó y no nos ha abandonado.
Los seres humanos se han apartado de Él y se han hecho daño unos a otros mediante el egoísmo, el orgullo, la injusticia y el pecado.
Jesucristo entró en nuestro mundo, amó sin hipocresía, entregó Su vida por los pecadores y resucitó de entre los muertos.
Por medio de Él, Dios ofrece perdón, reconciliación, vida nueva y esperanza eterna.
"Dios estaba en Cristo reconciliando al mundo consigo mismo."
Si Jesús no resucitó, la afirmación central del cristianismo fracasa.
Si resucitó, no puede permanecer simplemente como un maestro interesante del pasado.
Él es el Señor viviente que nos llama a confiar en Él y recibir vida.